Sábado, 09 Septiembre 2017 01:23

Luciana Salazar se escapó del Huracán Irma

La modelo estaba en Miami y no podía conseguir vuelo para regresar a Buenos Aires antes del sábado, cuando el fenómeno climático impactará en Estados Unidos. Pero a último momento logró conseguir avión y ya está en su casa. "Tuve miedo", dijo.
 
Luciana Salazar se instaló la semana pasada en Miami para ver la evolución del embarazo del vientre que alquiló para poder ser mamá. La modelo decidió irse unos días para estar cerca de la madre biológica, pero el anuncio de la inminente llegada del Huracán Irma la puso en estado se shock e intentó por todos los medios abandonar la ciudad.
 
Las cosas se le complicaron porque el aeropuerto estaba cerrado, los vuelos cancelados, hasta que el jueves por la noche logró escaparse de Miami.
 
"Nunca disfruté tanto la vuelta de un viaje", dijo Luli, tras pisar suelo argentino en diálogo con el portal Teleshow.
 
"Tuve la suerte de que ya tenía sacado el pasaje de vuelta para el jueves 7", mientras explicaba que si sus boletos hubieran sido para el día siguiente no hubiera podido regresar, ya que cerraron los aeropuertos de Miami.
 
En un momento, Luciana pensó que su regreso se iba a complicar aún más y por eso la modelo estaba pensando en un plan B, porque, además, el hotel donde se hospedaba estaba siendo evacuado por seguridad.
 
"Tuve una sensación que nunca antes había tenido. Fue todo muy angustiante, quería escaparme del caos", agregó.
 
Luciana suele ir muy seguido a Miami. Por eso cuando se comenzó a hablar de la posibilidad de huracán, ella no le dio demasiada importancia. “Se hablaba, pero lo tomé como un huracán más. Cuando fue el Matthew yo estaba en un hotel en la playa y al final no pasó nada, por eso esto lo ninguneé en un principio. Hasta el martes, que llegué al hotel tarde después de ir a cenar y Miami ya estaba desértico. En ese momento miré en el noticiero las imágenes de lo que había pasado en Saint Marteen y me empezó a caer la ficha", aseguró.
 
Ahora Salazar ya está instalada en Buenos Aires, pero está preocupada por la pesona que lleva en en su vientre a Matilda, su hija. "Ella vive más al oeste. No se puede ir mas de 160 kilómetros de la clínica, pero sé que va a estar segura porque está tomando los recaudos necesarios, desde ese punto me quedo tranquila. Ella estaba más preocupada por mí que otra cosa, porque me preguntaba dónde me iba a quedar si no podía volver", contó.