Martes, 20 Marzo 2018 17:22

El champán francés quedó atrás, pero el teatro lava su carátula

A 282 metros del  Obelisco,en dirección hacia el río,en avenida Corrientes que ahora dejo de tener veredas angostas por la ampliación municipal de las mismas, a la altura del 831 se levanta el viejo edificio que ocupara el Tabaris, lugar de memorables noches de campán farncés, de arte y política y que remodelado en su interior,mantendrá su fachada remozada con gran lumínico que desde fines de junio próximo tendrá el nombre de Muliteatro Comafi.

La sala es propiedad de Carlos Rottemberg, quien ya baraja nombres estelares y obras de pique intelectual para levantar los tres telones.Habra casi 1500 butacas en total , distribuidas en alrededor de 400 por planta,la baja,la subterránea y la alta, respetando el volumen de escenario que da la base de la sala,parrillas último modelo y los clásicos palcos retapizados.

Están avanzadas las obras que dirige el arquitecto José Saragusti, hijo del empresario de cine en todo el pais Rabeno Saragusti, con su esposa Adriana Sturm,a quienes se ha unido un tercer arquitecto Ariel Aidelman.Una sala más que resurge  en la calle Corrientes,después de cruzar el Obelisco, una arteria que dicen los contadores de butacas teatrales que tiene más asientos para espectáculos que los escenarios que estan del otro lado de la calle que nunca duerme.Luis Pedro.Toni