Martes, 26 Septiembre 2017 23:43

Ricardo Darín, reconocido en San Sebastián

Es un galardón por su trayectoria. En el auditorio Kursaal se exhibió La cordillera, de Santiago Mitre.

El Festival de cine de San Sebastián se rindió ayer ante el carisma de Ricardo Darín, honrado con el premio honorífico Donostia por su trayectoria, que lo ha vuelto un rostro fundamental de la filmografía latinoamericana.

“Recibir este gran honor en este lugar que hoy ya siento como mi casa es algo que realmente no esperaba”, señaló Darín al recibir por la noche el galardón del festival donostiarra, considerado el de mayor peso del mundo hispano.

Primer sudamericano en obtener el Donostia, el actor de 60 años dijo en la gala en el auditorio Kursaal querer extender su premio “a la Argentina, y a toda Sudamérica, se lo merecen”.
Además de reconocer a sus colegas durante una carrera de cinco décadas en cine, teatro y televisión, dijo con la voz entrecortada: “Quiero dedicar este momento a los amores de mi vida, mi mujer, mis hijos, mis hermanas, mis sobrinos, mis amigos que tengo muchos y muy buenos”.

Bromista y afable durante una conferencia de prensa por la mañana, Darín indicó que el Donostia le obligaba a “mirar hacia atrás, cosa que normalmente no hago”, para ir “ineludiblemente recordando cosas, sensaciones, abrazos, amores, en fin, es muy lindo”.

El actor de Nueve reinas, El secreto de sus ojos y Relatos salvajes, que se puso a las órdenes de directores como Adolfo Aristarain, Juan José Campanella, Fabián Bielinsky o Fernando Trueba, resaltó “esa sensación vertiginosa de encarar cada historia, cada proyecto sin sentirte en esto que se llama la zona de confort, que puede ser mala consejera y engañosa”.

El premio honorífico corona una estrecha relación con el festival donostiarra, que se fue enamorando de nuestro compatriota con sus sucesivas visitas, ya fuera para presentar películas, ser parte del jurado oficial (2012) o ganar la Concha de Plata al mejor actor por Truman (2015).

En San Sebastián, Darín presentó fuera de competencia La cordillera, un thriller político de Santiago Mitre en el que encarna al presidente argentino, obligado a tomar decisiones incómodas en una cumbre de mandatarios latinoamericanos en Chile, al tiempo que hace frente a una crisis familiar.

A diferencia de lo que se ve en pantalla, Darín aclaró ante la prensa que “nunca” consideraría una carrera política porque carece de “la suficiente frialdad para estar en un territorio tan minado”, antes de rehuir una pregunta sobre la situación en España, a pocos días del referéndum de autodeterminación en Cataluña prohibido por la justicia.

La veterana realizadora francesa de la Nouvelle Vague Agnes Varda recibió el domingo otro premio Donostia, mientras que el tercero recaerá el miércoles en la italiana Monica Bellucci.

Dentro de la sección oficial del festival en competencia por la Concha de Oro, fue presentado ayer Pororoca, el tercer largometraje del rumano Constantin Popescu, un duro drama sobre una familia feliz cuya vida cambiará para siempre cuando desaparece su hija pequeña.

“Es una película que habla sobre el silencioso poder de la culpabilidad” y la dificultad “de tratar la vida de modo normal después de un acontecimiento semejante”, señaló Popescu.

En total, son dieciocho películas en competición, de la Argentina (Una especie de familia, de Diego Lerman, y Alanis, de Anahí Berneri), España, Francia, Alemania, EEUU, Austria, Polonia, Grecia y Rumanía. En Horizontes Latinos, la sección para películas latinoamericanas de este festival, se vio ayer La educación del rey, opera prima del argentino Santiago Esteves. Clarin.